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sábado, 3 de mayo de 2008

De gira en Línea L


BSO, Línea L, NYC, 2008

El talento muy pocas veces está unido al éxito. Están de gira en el metro de NY, a lo largo de Línea L. No logro comprender cómo músicos con tanta fuerza, con tanto talento, están en el anonimato.

lunes, 21 de abril de 2008

Diálogo con los patos de Williamsburg


Los patos de Williamsburg, Brooklyn, 2008.

Yo. -A Midsummer Night's Sex Comedy es mi película favorita de Woody Allen
; no es la mejor, ni la que más me gusta, pero es mi favorita.
Los Patos. -
(repiten varias veces, pero no al unísono) A nosotros nos gusta Manhattan, nos gusta Manhatta, Manhatan, Manhatan...
Yo. -
¿Os acordáis, patos, cuando el doctor intenta suicidarse con el revolver que Woody Allen guardaba en su taller de los inventos? ¡Qué ridículo! El amor no correspondido que te hace sufrir hasta límites insospechados.
Los Patos. -
(al unísono) No es el amor, lo que te hace sufrir no es más que una obsesión.
Yo. -
Entonces, qué debo hacer, tirarme a jóvenes inocentes enfermeras o escribir sonetos y pajearme o inventar máquinas para volar...
Los Patos. -
déjate de hostias y líate un buen porro.
Yo. -
Amigos patos, la primavera ha llegado a todos los rincones: cambia el tiempo, cambia el humor, cambia el ocio, cambia el vicio, cambia el cielo de color...

SILENCIO (guardamos silencio los Patos y yo, el río sigue rugiendo). Cambia casi todo al llegar la primavera, pero todo sigue siendo triste para los patos de Williamsburg; para ellos todo sigue igual: anclados en el tiempo se pasean abobados tras la verja que da al río, que da al ruido, que da al veneno y al mal olor.

Yo. -Amigos patos, ese río es el sumidero; yo lo he cruzado.
Uno de los Patos. -!y con el calor huele peor!
Yo. -Amigos patos: la verja os mantiene unidos y sitiados, pero mejor que no sepáis que pasa al otro lado.
Los Patos. -Cuac, cuac, cuac...

domingo, 6 de abril de 2008

Mis Dobles


The Teenage Prayers, Spike Hill, NYC, 2008

¡Tenemos un amigo clavado a ti! Joder, no me lo puedo creer, cuando estabas haciendo las fotos creíamos que eras él. Tío, tenéis la misma cara.

Ya es definitivo. Hay alguien en Nueva York que se parece a mí; o, más que parecerse a mí, es alguien idéntico. No es la primera vez que me lo dicen. Es íntimo amigo del bajista de los Teenege Prayers y cuando él va sus conciertos yo no estoy, y viceversa.

domingo, 16 de marzo de 2008

Williamsburg, Lee y la princesa japonesa


Graffiti pared de Bagel Shop, Bedford Ave, Brooklyn 2008

Cuando bajas en Bedford Station has de estar preparado para entrar en Williamsburg; emerge ese sentimiento extraño de yo ya he estado aquí en mis fantasías adolescentes o esto es un Old Street londinense modificado genéticamente.

Apareció Lee, a las cinco y cuarto, puntual, y me dio el preámbulo a las instrucciones para disfrutar allí: el decálogo perfecto para una modernidad perenne se resume en un solo mandamiento que no tiene un enunciado concreto, porque aquí no hay filósofos ni artistas verdaderos, no somos capaces de hacer nada verdadero, no somos capaces de concretar; todo es pose, por eso se me ocurre, por ejemplo: ser lo suficientemente ñoño y arti para juntar tus desgracias y hacerlas POP; así no te pasará nada, te podrá atropellar un coche y sólo sufrirás el mismo dolor que un rugido de trompeta en tu tímpano derecho, quedando indemne el izquierdo. No entendí lo que me quería decir Lee, me dio igual, sugerí tomar una cerveza.

Los testículos, que bailan libres dentro del escroto, necesitan estar a una temperatura más fría que la temperatura dentro del cuerpo, esto ayuda a que los testículos fabriquen esperma. Los skinny jeans apretaban la polla y el escroto de Lee impidiendo el albedrío libre de su miembro y la posible fabricación de engendros. Pero Lee no iba a tener hijos, ellos no pueden concebir. Su mirada se dirigió a un cowboy mulato que entraba en una taberna irlandesa.

Entramos en la taberna, detrás del culo del cowboy. Allí, un hispano rapeaba al ritmo que marcaba un Macquintos plateado que descansaba en un taburete de madera carcomido; un sonido enlatado y previsible se mezclaba con un olor rancio a madera vieja y alcohol. Las rimas eran fáciles y profundas: me venden humo, me dan publicidad, no dicen la verdad.

Lee me miró buscando mi complicidad y lanzó sus ojos hacia los muslos de una japonesa gorda, emperifollada con ropas renacentistas que dejaban sus muslos al aire. Lee me contó que desde que su vida sexual empezó, con doce años, ya había completado el circulo natural varias veces, ahora sólo le atraían estampas exóticas o bizarras, y una japonesa gorda no se veía a menudo.

Me pedí la tercera cerveza. Empezaba a estar un poco borracho. Volví a mirar a la japonesa retro. Lee se fue al baño y ella le siguió. De súbito me venían imágenes en flash a la cabeza, una gran masa de carne cubría a Lee y le asfixiaba y le absorbía. Me los imaginé follando y decidí que era una perversión imposible. Pasó el cowboy negro por delante de mí, también se dirigió al baño. Pasaban los minutos y Lee no volvía. Ninguno de los tres volvía. Pedí otra cerveza.

sábado, 19 de enero de 2008

Mail a mi poetisa favorita.


Untitled, Portobello, London, 2007

La felicidad pura consiste en un estado de ánimo en el que no existen necesidades. Líbrate de cualquier tipo de necesidad y alcanzarás la felicidad más pura, como el agua pura. Claro, que muchos prefieren el agua azucarada o el agua avinagrada (los más perversos), ahí es donde comienzan todos los problemas.
Hoy he tomado café con leche, un yogurt sabor latino, un bombón de tofe y leche, un caramelo mentolado, una loncha de jamón de york, un chusquito de pan duro y un pepinillo gordo.
Me he fumado un porro y me he hecho una paja. Ahora no tengo necesidad alguna de nada. Voy leer un rato la Biblia de los testigos de 'Jehoback' y después me iré al cine a ver la última de los Cohen.

viernes, 18 de enero de 2008

Luces de colores,


foto: Francesco Fantini/Luis M. Pla

«Mientras más cultiva el hombre las artes, menos se empalma».
H. Miller