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lunes, 28 de enero de 2008

Franklin Station


Untitled, Brooklyn, 2008

Franklin es un gran mentiroso, se ha pasado la vida inventando historias vividas en primera persona que jamás le tuvieron a él como personaje principal, tal vez como secundario, como testigo presencial o ni eso. Porque Franklin siempre está leyendo algún libro de aventuras mientras espera que un dólar le caiga del cielo.
A Franklin le das un dólar y te cuenta: si una bala entrase por la sien izquierda de mi cabeza no llegaría hasta la derecha, porque se diluiría en el medio de mi cerebro en medio de tanta imaginación acumulada. Después canta: no le tengo miedo a las balas si son de plomo, sólo si tú disparas, Mary Jane, oh Mary Jane, sólo si tú disparas y me matas Mary Jane, con tus balas de plata Mary Jane.

La bachata nació en NYC y después fue aceptada en República Dominicana, al principio no caló demasiado porque era irreverente, o eso dice Franklin; las canciones consisten en historias de desamor cantadas en primera persona por un memo dolido porque le han robado la novia o porque ella se ha ido con otro voluntariamente cansada de escuchar sus lamentos; vamos, podríamos decir que, salvando las distancias de ritmo y distorsión, un poco así como las letras de J para Los Planetas.

Si queréis que Franklin os cuente una historia le encontraréis entre el taller y la licorería en Bedford Ave. Le tenéis que dejar propina. Yo le di cinco dólares a Franklin para que se tomase una botellita de Wishky.

sábado, 26 de enero de 2008

Testigo de Jehoback'


Jesus oh yeah!, London, 2006

Darío Dox, llega de America del Sur, no recuerda de dónde, y trabaja para una compañía constructora, lo conocí por casualidad porque fue el último en abandonar la obra de remodelación del edificio donde trabajo. Él se encargó, la ultima semana de obras, de: pintar la oficina de blanco trazando cruces de una forma irregular pero metódica, instalar las lucecitas en las señales de EXIT, desatrancar el retrete del servicio de señoras tres días consecutivos, instalar las cámaras de seguridad y llevarse a casa todas las herramientas que habían olvidado los electricistas, pintores, fontaneros y albañiles. Según él, todos los trabajos realizados esa última semana eran el reflejo de los siete designios de Dios, que se habían reflejado en esa semana al igual que se reflejan en todas las cosas, tanto pequeñas como grades. Empezamos a hablar porque el creyó ver en mí un enviado o algo así; no sé, pero todo el día se estaba descojonando conmigo.

Y como hasta ahora no tengo amigos, y estoy haciendo un documental sobre fenómenos paranormales en NYC, ando por ahí predicando con este perturbado mental. El sábado pasado fui a predicar con él a Jamacica, en Queens; él me dice lo que tengo que contar, el mensaje de Jesús que he de ser transmitido, y yo lo visto con mis palabras para darlo gradiosidad y elocuencia. Sobre todo, elocuencia. Tendríais que ver como pican; ya llevo vendidas 16 biblias y algún DVD de películas sobre dios y el diablo (me llevo 4$ por biblia y 2$ por DVD, el negocio son las biblias, el DVD se vende mejor pero te deja menos comisión).

Enseguida perdí la vergüenza (además, cuento con bastante experiencia en telemarketing) y el miedo, porque en este timo el único que puede salir perjudicado y lleva todas las de perder, e incluso ir a corte, es el timado; si te amenaza puedes demandarlo por ofender a tu derecho a la libertad religiosa o a la libre religión o la religión con libertad o a lo que sea. Hay un abogado que se encarga de todo el papeleo en la organización y que saliva odio, hambriento de una nueva demanda contra algún pobre hombre con un Satanás inside.

Pero además es que no les hace falta el abogado, están locos, completamente locos. A su cuñado, que predicó un tiempo en Los Ángeles, le echaron a patadas de una urbanización y se pasó casi un mes tirándose al morro de los coches de todos los que vivían allí para que le atropellasen, hasta que uno le atropelló y le indemnizaron.

Conocí a este sujeto en casa de Darío, yo iba con la intención de preguntarle sobre lo de la hazaña en LA para que entrase en detalles, pero no me atreví; se presentó con un collarín y un brazo escayolado, al parecer lo de aquella urbanización le había abierto las puertas a indemnizaciones suculentas a cambio de algunas lesiones corporales.

Estuvimos hablando de sus experiencias en México D.F. con los chupacabras. Fue ameno.

Actualización: si queréis la Pasión de Cristo, La última tentación de Cristo o Entrevista con el Vampiro (las demás son de cine de autor y cuesta entenderlas), pues son 16$ más gastos de envío, y de regalo un boletín de lo que antes, y en España, se publica como Atalaya o Atalanta o algo así).

viernes, 18 de enero de 2008

Luces de colores,


foto: Francesco Fantini/Luis M. Pla

«Mientras más cultiva el hombre las artes, menos se empalma».
H. Miller