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jueves, 1 de mayo de 2008

Uno de Mayo


Graffiti Obama, Brooklyn, 2008

Hoy estoy trabajando. Creo que es el primer uno de Mayo de toda mi vida que trabajo. También es el primer uno de Mayo de toda mi vida que vivo en Estados Unidos. Tampoco he hecho mucho hoy. A media mañana he salido a liarme un cigarro a la puerta trasera del bloque que da a Prince Street. Allí estaba V., el Super, con su barriga al sol.
En Estados unidos todos los buildings tienen un Superintendente: el Super; la mayoría son de origen puertoriqueño, dominicano o de algún país de la Europa del éste, y son los responsables del mantenimiento del edificio y se pasan el día haciéndole la rosca a los propietarios de los apartamentos para sacar alguna propina y un buen aguinaldo en navidad.
V. me dice: No, ni lo sueñes brother, el Primero de Mayo es un invento comunista. Están por todas partes, esos rojos nos quieren esclavizar, se quieren llevar a nuestras mujeres y educar a nuestros hijos en fábricas en Alaska.
V. va a votar a Mc Cain, porque es el único que seguirá llevando a América por la línea recta, y cree que Obama es un loco revolucionario y puede que un poco comunista.

sábado, 26 de abril de 2008

El dedo acusador


Parecidos razonables, Azmérica, S XXI

Cuando trabajaba como teleoperador mi frase favorita, y que repetía una y otra vez, era: estamos... trabajando... en ello; yo la pronunciaba con ritmo pausado, con un acento hispano-tejano o pseudocaliforniano, como imitando a un presidente del gobierno con parálisis labial, frontal y occipital. La mayoría de los usuarios de los servicios de internet de la compañía para la que trabajaba, me llamaban molestos y malhumorados, pero terminaban convencidos de que estábamos trabajando en algo y que, tarde o temprano, les solucionaría algún problema.

Mientras Obama y la Clinton se pelean, los responsables de marketing y restauración de muebles antiguos del partido republicano han contactado con los responsables de hinchar y deshinchar al muñeco que personalizaba a Juan Pablo Segundo, cuando se paseaba entre los fieles al aíre libre, y los que manejaban su marioneta de cartón piedra en sus apariciones en la Plaza del Vaticano. Al cadáver del papa le mantuvieron ambulante más de un año; ahora el reto es mayor: logran que la estampa de Mc Caín, se mantenga errática cuatro años de gobierno, las encuestan le dan ganador. En Estados Unidos hasta una marioneta puede vencer en las elecciones a un negro o a una mujer.

El dedo acusador gusta, y los políticos lo saben. El dedo acusador de los políticos tiene toda la fuerza y arrogancia que un estúpido necesita para sentirse tranquilo votando a un partido de derechas, el dedo acusador es un símbolo de poder en el que se reflejan las esperanzas de muchos incautos depositando la confianza en un voz que dice: estamos... trabajando... en ello.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Apocalypse Now

Llevo poco más de tres meses viviendo en este país, pero es un tiempo suficiente para poder pronosticar (y temer) que el próximo presidente de los Estados Unidos no será un negro ni una mujer; tiene todas las papeletas un viejo loco que pasó cinco años en un campo de concentración vietnamita, que no cree en la evolución de las especies, y sí en Adán y Eva o, en todo, en ese rollo creacionista.

El dedo acusador, América, S XXI

Y si Coppola se atreve con la secuela no le va a faltar material para una comedia o para un drama, o para una tragicomedia basada en hechos reales: la madre del soldado candidato a la presidencia, a pesar de tanta guerra, se muestra como un espíritu libre y soñador (recientemente fue detenida a sus 95 años cuando surcaba las carreteras estadounidenses a más de 180 Km/h en su bólido); el hijo, atormentado por su pasado, sólo desea alcanzar la presidencia del país más agresivo del mundo que le daría la posibilidad de descargar esa ira contenida todos estos años por no haber podido mover con soltura el brazo derecho (¡con lo que a él le gustan las armas y apretar el gatillo!), desde que una bayoneta se lo malograra en la guerra de Vietnam. Yo le añadiría un trasfondo bíblico moderno con plagas inflacionistas e hipotecarias, drogas de diseño y música de discoteca como banda sonora , bakalao a toda pastilla. Una vez más la ficción se confundiría con la realidad.
Y fue Caín quien mató a Abel…